Tradición Navideña: El Aguinaldo

En mi pueblo, ya por estas fechas, es costumbre que los niños vayan casa por casa cantando villancicos acompañados de panderetas, zambombas y botellas vacías de anís a modo de instrumento musical, pidiendo el aguinaldo.

Suena raro.

Las calles desiertas. Oscuras.

Olía a cisco. Las casas, a canela, alhucema y ajonjolí.

Éramos cinco ó seis de no más de ocho años y jugábamos con el vaho que despedía nuestro aliento.

Íbamos mal merendados y peor vestidos.

Conocíamos todos los aldabones, timbres, interfonos y a cada uno de los que salían a abrirnos la puerta en zapatillas, pijama, o como solía ir ataviado mi abuelo José, con la pelliza. ¡El suyo era un buen aguinaldo!

Recuerdo que al final de la tarde la colecta era importante, y la repartíamos entre todos, a partes iguales a poder ser.

Normalmente, necesitábamos que un buen samaritano adulto hiciese las veces de banco para gestionar y convertir en monedas los billetes recibidos de generosas y nobles señoras de avanzada edad.

Gran red social aquella.

Nostalgia de aquellos días.

Felices fiestas – Bones festes

Albert & Marta

Advertisements

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: